
Un hombre fue detenido y quedó en prisión preventiva tras obligar a su expareja a subir a un auto mientras exhibía un arma, llevarla hasta un motel, perseguirla cuando intentó escapar y golpearla para impedir que huyera.
Un hombre quedó en prisión preventiva en Trelew acusado de interceptar a su ex pareja a la salida de un boliche, obligarla a subir a un auto mientras exhibía un arma de fuego y perseguirla cuando intentó escapar. Días después fue detenido con un revólver calibre 38 sin autorización.
El violento episodio ocurrió durante la madrugada del domingo 4 de octubre, cuando el acusado abordó a su expareja a la salida de un boliche ubicado sobre calle Marconi. Según expuso la Fiscalía durante la audiencia de control de detención, el hombre llevaba un arma de fuego en la cintura y obligó a la mujer a seguirlo ante el temor que le provocó.
La víctima subió a un automóvil estacionado en las inmediaciones y el acusado comenzó a circular por distintos sectores de la ciudad mientras continuaba exhibiendo el arma. En determinado momento, según el relato fiscal, le dijo: “Ahora vas a ver, te voy a cagar matando”, antes de trasladarla hasta un motel ubicado sobre calle Pascual Daleoso.
Una vez en el lugar, la mujer intentó escapar. El acusado la habría alcanzado, la cargó y arrojó su teléfono celular a la calle para impedir que pudiera utilizarlo. Cuando volvió a intentar huir, fue contenida mediante golpes y arrastrada del pelo.
A pesar de la agresión, la mujer consiguió zafarse y correr hasta encontrar a un grupo de jóvenes a quienes pidió auxilio. Los jóvenes dieron aviso a la Policía, aunque cuando los efectivos llegaron el acusado ya había escapado. La víctima fue trasladada a la Comisaría de la Mujer, donde radicó la denuncia y recibió atención por las lesiones sufridas.
Lo encontraron con un revólver
Tres días después, el 7 de octubre, el acusado volvió a quedar involucrado en un procedimiento policial. Esta vez fue en Playa Unión, durante un control de rutina. Los efectivos detuvieron el Toyota que conducía y, al requisarlo, encontraron un arma de fuego calibre 38 cuya portación no estaba autorizada.
M.O.V. fue detenido y quedó a disposición de la Justicia.
Durante la audiencia, la Fiscalía imputó el primer episodio como coacciones agravadas por el uso de un arma de fuego, daño, amenaza simple y lesiones leves, todo en contexto de violencia de género. Por el segundo hecho se le atribuyó la portación ilegal de un arma de fuego de guerra.
El juez Gustavo Castro hizo lugar a la apertura de investigación y consideró, entre otros elementos, los antecedentes del imputado: en 2022 había recibido una condena de tres años de prisión en suspenso por delitos similares y además registra una causa en trámite por portación de arma de guerra.
Ante los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación, el magistrado dispuso que permanezca en prisión preventiva por tres meses, en principio.
Fuente: Jornada Web