En el gran entramado de la de personas que trabajan combatiendo al Coronavirus, los rastreadores y rastreadoras cumplen un papel fundamental en el trato directo, ya sea con los casos confirmados como también con los contactos estrechos.
La médica epidemióloga del hospital Andrés Ísola, Denise Acosta, contó en qué consiste esta silenciosa pero importante labor: “Esto funciona a nivel internacional y tiene como finalidad identificar nuevos casos, posibles fuentes de infección de ese caso y los contactos estrechos para hacer el control de foco, indicar el aislamiento adecuado y cortar las cadenas de transmisión”.
RETRASOS
En un principio, todo fue controlado, pero luego se volvió difícil llegar en el tiempo adecuado: “Lo ideal para llegar a contactar a un caso confirmado o contacto estrecho es dentro de las 48 y las 72 horas, porque eso nos da la posibilidad de hacer el bloqueo a tiempo, que no haya mayor transmisión de la que ya está generada. Pero debido a que en Madryn tuvimos momentos de duplicación de casos cada tres días y el recurso humano dedicado al rastreo seguía siendo el mismo, empezó a haber un retraso en ese contacto”, explicó la profesional.
ORIENTACION
Actualmente solo hay 40 personas que hacen ese trabajo para toda la ciudad de Puerto Madryn y que además cuentan con la asistencia informática de voluntarios de algunas instituciones, principalmente del Cenpat: “El rastreador y rastreadora también tiene que orientar a las personas que se encuentran en aislamiento sobre lo que tiene que hacer ante determinada situación, ya sea de salud u otros requerimientos que puede tener una persona durante el transcurso de su aislamiento”.
LA MITAD
Acosta hablaba de un total de 40 rastreadores y rastreadoras, el cual es un número escaso, teniendo en cuenta que deben asistir a la totalidad de los casos confirmados y contactos estrechos de la ciudad: “El trabajo de rastreo lleva mucho tiempo por día porque se trata de trabajar con otras personas y en esa comunicación se establece una dinámica importante porque hay muchas dudas y preguntas, entonces insume entre media hora o 40 minutos cada comunicación más allá del seguimiento que se haga después. Duplicando el número de personas haría que el grupo que está realizando ese trabajo no se sienta todos los días colapsado y desbordado, atendiendo a que nosotros estamos también haciendo otras actividades”.
RESPETO Y COMUNICACION
Así las cosas, la doctora Denise Acosta dio algunos consejos a quienes tengan contacto con los rastreadores y aclaró que “no queremos que se nos pierdan los síntomas graves, los síntomas de alarma, en eso sí queremos que nos molesten y nos avisen. Es importante pautar el modo de comunicación, el rastreador no es alguien que hace guardia activa las 24 horas del día, no es que está cobrando por ese trabajo. Hay que establecer cómo nos vamos a comunicar con el rastreador y siempre primando el respeto y que queden las pautas claras. Hay que ser conciso, claro y de esa manera no tenemos que tener ningún inconveniente”, cerró.
