Juariu: "Estar en Masterchef era uno de mis sueños, soy muy afortunada"
Promete ser una de las revelaciones del certamen y en exclusiva para Filo.news
Promete ser una de las revelaciones del certamen y en exclusiva para Filo.news la stalker más querida de las redes habló sobre sus expectativas, su amor por la farándula y cómo se prepara para ser parte del programa más visto de la televisión
"Contenta, nerviosa y entusiasmada, todo eso junto", así se describió Victoria Braier, más conocida como Juariu, luego de ser convocada para ser parte de la tercera temporada de Masterchef Celebrity, el reality de cocina más visto de la televisión nacional que vuelve por la pantalla de Telefe este lunes 8 de noviembre.
Tiene 35 años, es oriunda de Tucumán y es una apasionada de las redes y el mundo del espectáculo. Tanto así que Juariu - una adaptación tucumanizada de la frase en inglés “Who are you?” - supo combinar ambas cosas y convertirse en el terror de la farándula: le basta comparar “likes”, seguidores, o buscar coincidencias en fotos para saber si una pareja se terminó, si una nueva comenzó o adelantarse a cualquier chisme.
Si todavía no la seguís en esta nota te contamos por qué es una de las favoritas para coronarse como la ganadora del certamen que volvió a reunir a la familia frente al televisor y revitalizó a un medio que pedía a gritos nuevas caras y propuestas.
Justamente es su frescura y espontaneidad lo que la llevó de ser una stalker en redes a formar parte de dos de los ciclos más emblemáticos de la TV. Su salto a la pantalla chica fue de la mano de Jorge Rial cuando éste la convocó a hacer una columna sobre redes y farándula nada menos que en Intrusos
De allí, desembarcó directamente en Bendita, el ciclo de El Nueve conducido por Beto Casella al que Juariu describió como su “programa favorito” y “una joya de la tele”: “Me siento muy afortunada porque me llamaron de programas que yo consumí siempre. Era demasiado verme ahí. En Bendita, donde me dieron la posibilidad de ser panelista al lado de todos los grosos de mis ex compañeros”, dijo en diálogo con Filo.news.+
Su próximo sueño era ser parte de Masterchef y lo logró: “Soy fanática. Siempre vi todos los Masterchef, sea celebrity o no. Todo lo que es reality a mí me seduce y Masterchef me seducía un montón. Nunca imaginé que me iban a llamar así que cuando me convocaron casi me muero. Dije ‘Dios mío’. Estaba muy nerviosa pero re contenta, con muchas ganas de aprender, de cocinar, de ver a los jurados, de ver famosos”, confesó.
Tal como pasó con Belu Lucius o Dani La Chepi, dos influencers sumamente conocidas en redes, no fue hasta su paso por el certamen de Telefe que su popularidad incrementó exponencialmente. Es que la televisión todavía conserva un público fiel alejado de Instagram o Twitter cuya ventana al entretenimiento sigue siendo la pantalla chica.
— Sos súper famosa en redes pero Masterchef es la ventana a una exposición mucho más grande, a un público diferente, ¿qué expectativas tenés sobre eso?
— Primero, ir a divertirme. Ya estoy cumpliendo el sueño de estar participando de uno de mis programas favoritos. Pasar de espectadora a participante es un sueño. Por eso espero que la gente se divierta conmigo, que nos divirtamos y aprendamos todos. Después, tratar de no estar tan nerviosa, poder disfrutar el momento y que la gente en su casa también lo disfrute. Que me conozcan desde otro lugar más allá de la farándula.
— ¿Cómo te llevas con la cocina? ¿Cuál es tu especialidad?
— Preparo un arroz quemado que causó furor en redes. Hasta el día de hoy me mandan fotos haciendo el arroz que era como lo hacían en mi casa. A mí me gusta cocinar. Es un lugar en el que me relajo. Me parece interesante, me divierte. En mi casa cocino para mí. Obviamente que no cosas gourmet o sofisticadas pero me gusta cocinar. Me encanta agasajar a mis amigos, a mi pareja o a mi familia. De ahí a que me salga bien, qué sé yo, pero me encanta cocinar.
— ¿Cómo te llevas con los demás participantes? ¿Los conocías? ¿Sabés algún chisme de alguno que no estás contando?
— Personalmente no conocía a ninguno. Yo soy re cholula y para mí ver a un famoso es como ‘¡wow!’. Saber que iba a encontrarme con Charlotte Caniggia. Decía ‘¡¿QUÉ?!’. No lo podía creer. Pero la verdad es que son todos buena onda. Yo pensaba que algunos me iban a odiar porque alguna vez, por ejemplo, dije que Charlotte estaba separada porque se había dejado de seguir con el novio. O en una época que me reía de los canjes de Catherine Fulop o Mica Viciconte. Pensaba que iba a llegar y que no me iban a hablar, que me iban a odiar por eso pero no, al contrario. Catherine se me acercó y me dijo ‘me encanta lo que hacés, me parece re divertido’. Yo le dije ‘pensaba que te iba a molestar’. ‘No, que me va a molestar’, me contestó. Se murieron de risa todos y la verdad que es un re lindo grupo, re agradable de estar. Son divinos todos.
— ¿Te imaginabas en MasterChef hace dos tres cuatro años?
— ¡No! Ni en pedo. La verdad que no. Hasta que no salga en la tele la verdad que no lo voy a poder creer. Todavía no lo puedo digerir. Me siento muy afortunada. Se me fueron dando muchas cosas que deseaba pero que no pensaba que me iban a suceder. Yo vengo de Tucuman y veía a los medios de Buenos Aires como algo demasiado lejano. Pensás que si no conoces a nadie, ¿cómo llegas a un medio desde Tucumán?
— Hablando de Tucumán, si te toca hacer empanadas, ¿tienen papa? ¿Aceitunas?
— ¡No! Escuchame una cosa. Cómo va a tener papa una empanada. Las empanadas tucumanas no llevan nada. Son simples porque no necesitan nada para embellecerlas. Los salteños le ponen papa y habría que aclararles que no es un guiso, es una empanada. Aunque se pique todo. Las tucumanas son simples pero son una bomba. Para mí, las mejores del mundo. Nunca comí una empanada tan rica como las que se comen en Tucumán. Muy jugosas, de matambrito tiernizado, cebollita de verdeo y pará de contar. Igual que los sanguches de milanesa. ¿Dónde comiste un sanguche de milanesa como el de Tucumán? Te lo defiendo a muerte. A la guerra voy con un sanguche de milanesa. Tenemos el monumento, ya es nuestro.
— ¿Cómo vas a hacer un balance en tu trabajo en redes y MasterChef?
— La verdad que son muchas horas de grabación con lo cual no puedo estar tan alerta a las redes. Igual yo lo vengo haciendo como hace cuatro años a esto y ahora ya hay muchas personas más que lo hacen. Antes por ahí estaba yo sola, no tenía competencia. Entonces, no es que me aburro, pero trato de reinventarme constantemente. Estoy replanteándome mi trabajo para buscarle una vuelta. Me gusta mucho la farándula y sentirme bien haciendo periodismo. No me gusta meterme en cosas que el famoso no quiere hacer públicas. También trato de hacerlo con humor y siempre con buena leche. Veremos qué me depara todo esto. Por eso en Masterchef quiero mostrar otro costado, mi personalidad, salir un poco de la farándula. Estoy viendo a dónde irá a parar Juariu como personaje pero siempre vinculado al humor que es lo que me puede.
— ¿Qué sentís cuando descubrís un chisme y los programas de espectáculos no te lo atribuyen?
— Eso me pasaba mucho al principio y me enojaba. Ahora no me enojo más. Lo bueno es que se instaló un poco esa cosa que si buscas likes o buscas qué hay detrás de la foto estás haciendo algo que hace Juariu entonces como que digo 'ya está'. Ya llegué a este punto y ahora quiero seguir avanzando.
— Sos oficialmente la primera periodista de espectáculos en participar de Masterchef. ¿Cómo ves a tus colegas y al rubro en sí?
— Hay que reivindicar al periodismo de espectáculos. A mí me encanta. Viste que la gente te dice ‘ay yo no consumo chimentos’ y después es lo más leído y lo más visto en todos lados. Me puso contenta porque no vi en otra temporada que llamen periodistas de espectáculos y me parecen re divertidos. Hay un montón que me encantan y entonces está bueno reivindicar a la farándula y sacarla de ese lugar de consumo irónico porque se consume, y mucho, y está bueno que se diga.
