River gana hasta cuando deja demasiadas dudas: con un banco de pruebas y un penal controvertido
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Derrotó a Platense por 2-1 en el Monumental, con goles de Paradela y Julián Álvarez; Tigre, su rival en cuartos de final
anco de pruebas. Para River, la visita de Platense al Monumental después de más de 23 años de forma oficial no tenía relevancia en la tabla de posiciones, pero era una buena medida para testear niveles individuales y darle rodaje a los futbolistas que habitualmente no suman minutos. Ante un exigente calendario, era el último hueco que tenía Marcelo Gallardo para regular cargas físicas de cara al cierre del semestre y, a diferencia de la última presentación del equipo alternativo con derrota con Talleres en Córdoba, anoche hubo otra cara: derrotó 2-1 a Platense con goles de José Paradela y Julián Álvarez -tras un discutido y polémico penal-, el equipo se retiró muy aplaudido, tuvo diversos puntos altos que se pudieron mostrar y hubo un positivo clima colectivo para afrontar las definiciones.
Tras una serie de cuatro partidos consecutivos con el equipo titular, que además incluyó viajes a Santiago de Chile, Junín y Fortaleza, el Muñeco dispuso once cambios. Lógico: su equipo ya tenía asegurado el segundo lugar de la Zona 1 de la Copa de la Liga, conocía a su rival (Tigre) y era el momento justo para darle descanso a los habituales titulares de cara al cierre del semestre. Así, además de hacer debutar en el club al arquero Ezequiel Centurión -a los 24 años-, también regresó a la conocida línea de tres defensores que no utilizaba desde agosto de 2021 en la caída 3-0 con Atlético Mineiro en Brasil por los cuartos de final de la pasada Libertadores: dispuso un 3-3-3-1 con Emanuel Mammana, Leandro González Pirez y Javier Pinola de centrales y Santiago Simón y Elías Gómez de carrileros.
