
El siniestro no puede ser controlado ya va devastando el escenario forestal. Un puestero contó cómo se organizan para trabajar en el combate al siniestro, para evitar que se quemen infraestructuras. Estiman que la mortandad de animales será cuantiosa.
Además de las brigadas de incendios, guardaparques, bomberos y distintas instituciones que vienen combatiendo el incendio del Parque Nacional Los Alerces desde el 9 de diciembre del 2025, que luego se propagó a Puerto Café y el norte de la reserva natural protegida, pobladores del área se sumaron a la tarea que es ardua, tal lo manifestó Esteban Bravo, que se desempeña en el puesto Población Coronado.
“Hemos trabajado hasta altas horas de las noches, durmiendo mal, a veces hasta las 3 de la madrugada aplacando el fuego cerca los Coronado en inmediaciones del mirador de lago Verde”, narró Bravo.
Remarcó que varios pobladores pusieron sus vehículos y aportaron motobombas para poder llegar con las mangueras desde la ruta a 400 metros hacia adentro, además de camiones con cisternas para llevar el agua a otro vehículo, y así llegar con una cadena de mangueras hasta los focos ígneos.
Tarea de pobladores
Asimismo, explicó que los pobladores deben construir fajas o cortafuegos para transportar agua con mangueras, y a la vez dejar una vía para un eventual escape del lugar por avance de las llamas. Esteban Bravo, del puesto de los Coronado, puntualizó que reciben ayuda de bomberos, pero a veces los pobladores quedan solos porque los voluntarios son destinados a otros sectores.
El mismo Parque Nacional había instalado una cisterna en el área del puesto de la familia Coronado, que les sirve y mucho para cargar agua en los tanques de camionetas, y caso contrario bombean de algún arroyo.
El puestero destacó que mucha gente de Esquel y Trevelin de manera voluntaria desde el inicio del incendio ayudan en el lugar, como también reconoció la predisposición de los bomberos de Trevelin y de otros cuarteles, que les dieron instrucciones básicas para atacar el fuego. “Fue un aprendizaje”, sostuvo.
Puntualmente la familia Coronado es la más afectada de los pobladores de la zona del siniestro en Lago Verde, por el incendio que se expande y mucho humo. Son prestadores de servicios turísticos, y batallan para defender su propiedad. Marcelo Coronado nos envió fotos de cómo va quedando su campo devastado por el fuego.
En esa zona hay animales vacunos, caballos y ovejas en menor número, y si bien la evaluación se hará una vez controlado el siniestro forestal, se estima que la mortandad de animales será alta.
Fuente: Jornada Web