
Condenaron a la madre y el hijo que esclavizaron por meses a un jubilado en Paso de Indios
CHUBUT
La víctima, un hombre de 74 años, sufrió golpes, amenazas, hambre y explotación durante varios meses.
La Justicia de Chubut condenó este martes a Marta Beatriz Caucamán y a su hijo Juan José Ovejero por haber sometido a un jubilado de 74 años a un grave cuadro de violencia, explotación y servidumbre en la localidad de Paso de Indios, de acuerdo a la confirmación del Ministerio Público Fiscal este martes al mediodía.
La sentencia fue dictada por el juez Gustavo Castro, luego del juicio por jurados donde ambos imputados habían sido declarados culpables por un tribunal popular.
En el marco de la audiencia de lectura de pena, el magistrado resolvió condenar a Caucamán a nueve años de prisión por el delito de reducción a la servidumbre en concurso ideal con lesiones leves, en calidad de autora.
Por su parte, Juan José Ovejero recibió una pena de siete años de prisión como partícipe primario de los mismos delitos.
La investigación estuvo encabezada por la fiscal general Mariana Millapi, acompañada por el funcionario de Fiscalía Rubén Kholer.
Un caso aberrante
Según quedó acreditado durante el juicio, los hechos ocurrieron entre diciembre de 2022 y agosto de 2023 y tuvieron como víctima a Adolfo Yancamil, un hombre de 74 años que terminó viviendo bajo condiciones extremas de sometimiento físico, psicológico y económico.
De acuerdo a la reconstrucción realizada por la Fiscalía, todo comenzó cuando Caucamán convenció al jubilado de viajar a Esquel para recibir atención médica por problemas de salud.
Durante esa estadía, la mujer logró que la víctima solicitara un préstamo bancario de 150 mil pesos, dinero que luego fue utilizado por ella para gastos personales y para comprar pasajes de regreso junto a su hijo. Pero la situación se agravó al regresar a Paso de Indios.
La investigación determinó que los acusados persuadieron al hombre para vender su vivienda y posteriormente lo trasladaron a la casa donde ambos residían. Allí comenzó un prolongado período de sometimiento y violencia.
“Los cuidados y la contención prometidos se transformaron en un total sometimiento”, sostuvieron desde la acusación durante el proceso judicial.
La Fiscalía logró demostrar que el jubilado era mantenido cautivo mediante amenazas, golpes y encierros.
Además, era obligado a realizar trabajos físicos forzosos y vigilado constantemente incluso cuando salía a realizar mandados en el pueblo.
Uno de los aspectos más estremecedores ventilados durante el juicio fue que los imputados obligaban al hombre a permanecer arrodillado sobre pedregullo durante horas como castigo cuando desobedecía órdenes.
También se comprobó que le negaban alimentos y le quitaban sistemáticamente el dinero de su jubilación.
“Cada vez que cobraba, lo llevaban hasta la plaza y le sacaban el dinero bajo amenazas y golpes”, se detalló durante el debate oral.
La investigación además reveló maniobras vinculadas a un automóvil Renault Megane modelo 1997.
Según pudo acreditarse, tiempo antes Juan Ovejero le había vendido ese vehículo a la víctima, aunque el jubilado nunca llegó a tomar posesión real del rodado.
Posteriormente, Marta Caucamán volvió a vender el mismo auto a otra persona mediante un boleto de compraventa, sin entregarle dinero alguno al damnificado.
El caso salió a la luz el 30 de agosto de 2023 gracias a la intervención de un agente que observó el delicado estado físico del hombre mientras realizaba un mandado en la vía pública. Tras la alerta, intervino personal policial y sanitario.
En el hospital local, los médicos constataron un cuadro alarmante: deshidratación, múltiples contusiones, mal estado general y un peso de apenas 40 kilos.
Además, se informó que el hombre presentaba una contextura física muy deteriorada y necesitó asistencia inmediata, alimentación y cuidados básicos de higiene personal.
Toda esa situación quedó incorporada a la historia clínica y fue utilizada como prueba clave durante el juicio.
Fuente: Canal 12 Web