Tras la aprobación por parte de la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de la vacuna desarrollada por Pfizer y BioNTech, el país más afectado por la pandemia comenzó a vacunar a sus ciudadanos.
La primera vacuna contra el Covid-19 en territorio norteamericano tuvo lugar este lunes 14 de diciembre en el marco de la campaña de vacunación masiva que supone abrirá un nuevo capítulo en la batalla contra la pandemia del coronavirus que ha matado a más personas en Estados Unidos que en cualquier otro país.
Sobre el inicio de la jornada y desde el Centro Médico Judío de Long Island en Queens, Nueva York, distrito donde más de 35.000 personas han perdido la vida, fue administrada la primera de las vacunas producidas por Pfizer y BioNTech.
Tras el hecho, el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, se pronunció desde su cuenta de Twitter: “Primera vacuna administrada. ¡Felicitaciones USA! ¡Felicitaciones MUNDO!".

Las vacunas comenzaron a arribar después de la autorización de emergencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) de la vacuna Pfizer-BioNTech el viernes por la noche en un escenario en el que las muertes totales se acercan a las 300.000.
La aprobación de la vacuna Pfizer/BioNTech va en línea con lo ocurrido tanto en Canadá como en el Reino Unido donde ya comenzó la campaña de vacunación. A su vez, sobre el transcurso de esta semana se estima que la agencia se pronunciará al respecto del caso de la vacuna fabricada por Moderna.
Vale recordar que uno de los desafíos para la vacuna Pfizer/BioNTech es que requiere temperaturas de menos 70 grados siendo una de las limitaciones de temperatura más frías de cualquier vacuna en desarrollo.
Mantener la cadena de frío desde las fábricas hasta los centros de distribución y los hospitales es fundamental, de lo contrario, la vacuna puede estropearse y volverse ineficaz.
Se espera que la mayoría de las primeras inyecciones se administren el lunes a los trabajadores de la salud de alto riesgo.
En muchos casos, esta primera entrega limitada no proporcionaría dosis suficientes para inocular a todos los médicos, enfermeras, guardias de seguridad, recepcionistas y otros trabajadores que corren el riesgo de estar expuestos al virus.
De igual manera, debido a que las vacunas pueden causar efectos secundarios que incluyen fiebre y dolores, los hospitales dicen que escalonarán los programas de vacunación entre los trabajadores esenciales.
